Consultores de operaciones y procesos
Ya diagnosticas por qué se atascan los equipos y diseñas la solución. Nova es donde esa solución se instala y sigue funcionando: justo la parte que tus clientes te dicen que nunca sobrevive a tu marcha.
Programa de Partners de Nova
Ya sabes arreglar cómo trabajan los equipos. Nova es el motor que mantiene tus procesos funcionando dentro del cliente, para que lo que recomiendas aguante y tus ingresos no se acaben cuando se acaba el proyecto.
Fijan los objetivos. Contratan a buena gente. Los objetivos se siguen cayendo y, al cerrar el trimestre, nadie sabe señalar qué falló exactamente. Hay tres cosas que lo rompen y ninguna es un problema de disciplina. Las tres son estructurales, y por eso ni otro offsite, ni otra herramienta, ni otro fichaje sénior lo han arreglado.
Se fija un objetivo de ingresos o una fecha de lanzamiento a nivel de empresa y se le entrega a un único equipo, aunque para cumplirlo haya que pasar por otros cuatro que nunca acordaron esa prioridad. Así, el departamento que carga con el número se pasa el trimestre persiguiendo a gente que no le reporta, mientras a cada una de esas personas se le mide por algo completamente distinto.
Lo que viene después es previsible. Las prioridades chocan y gana la voz más alta. Las decisiones esperan a una reunión que nadie ha convocado. El trabajo se queda parado porque nadie acordó quién aprueba, y cuando alguien se da cuenta el trimestre ya ha pasado y la explicación es que se ejecutó mal.
El objetivo vive donde ocurre el trabajo, no en la diapositiva donde se anunció. Nova lleva cada decisión, cada aportación y cada traspaso a la persona que le toca, justo cuando toca, así que un objetivo que cruza cinco departamentos tiene un responsable con nombre en cada paso, en vez de un equipo cargando con un número que no puede alcanzar solo.
Tus clientes compraron licencias de IA para todo el equipo y, sí, cada persona escribe, resume e investiga más rápido. La empresa no va más rápida en nada, porque ese trabajo ocurre en pestañas privadas: nadie más lo ve, nadie es responsable de él y no hay forma de distinguirlo del trabajo que ha hecho una persona.
Esa es la diferencia entre una partida de gasto en IA y un resultado con IA, y es la razón por la que la mayoría de estas inversiones no se pueden defender doce meses después.
La IA tiene un rol en el equipo. Es responsable de pasos concretos de un proceso, hace el trabajo cuando le toca y lo pasa al siguiente, y todo lo que produce queda etiquetado y a la vista, igual que el trabajo de cualquier compañero. La ejecución se acelera a nivel de empresa y la línea entre lo que ha hecho la IA y lo que ha decidido una persona queda lo bastante clara como para defenderla.
Preguntas cómo se hace algo y la respuesta es un nombre. Cuando esa persona está de vacaciones, cambia de equipo o se va, el conocimiento se va con ella, y cada persona nueva se pasa sus primeros meses preguntando a los compañeros cómo se hacen las cosas aquí antes de que se fíen de ella para avanzar sola.
Una empresa montada así no escala, porque cada persona que entra añade dependencia en vez de capacidad. El crecimiento se queda limitado por la disponibilidad de las mismas cuatro personas.
La forma de trabajar de la empresa está escrita en procesos que el equipo usa cada día, no en documentos que nadie abre. La gente nueva sigue lo real desde su primera semana, los equipos avanzan sin pedir permiso antes y el negocio puede incorporar gente sin añadir dependencia.
Tres síntomas, una causa: nadie construyó nunca la capa que va entre el plan y la gente que hace el trabajo. Esa capa es justo lo que tus clientes llevan años pagándote por arreglar, y hasta ahora la has tenido que arreglar con diapositivas. Y por eso tu propio trabajo tampoco se acumulaba: cada resultado dependía de que tú estuvieras delante, así que lo que podías escalar, y lo que podías cobrar por ello, tenía un techo.
Un recorrido por Nova: los procesos, los responsables y la IA haciendo su parte del trabajo. Este es el producto que se queda tu cliente y dentro del que vas a montar tus paquetes.
¿Prefieres verlo luego? Abre la demo en YouTube.
Tus clientes han dejado de pagar bien por playbooks estáticos, mapas de procesos y listas de prompts. Están pagando para que la IA funcione entre sus departamentos, y necesitan a alguien con una metodología probada que la instale. Ese dinero se está gastando este año, y va a quien sabe implantar, no a quien sabe aconsejar.
de las empresas no consiguen convertir el uso individual de la IA en valor para toda la organización.
de las aplicaciones empresariales llevarán agentes de IA con tareas concretas a finales de 2026, frente a menos del 5% en 2025. Gartner
se pierden cada año solo en EE. UU. por falta de alineación y mala comunicación entre equipos.
El diagnóstico es lo difícil y tú ya lo tienes. La única pregunta es si lo entregas como recomendación o lo instalas como un sistema que funciona.
La misma experiencia. Otros números.
Los partners llegan desde sitios distintos. Unos dominan un sector y saben exactamente cómo debería funcionar una empresa dentro de él. Otros se dedican a arreglar operaciones. Otros tienen una metodología con nombre, un libro o un playbook que ya venden. Y otros simplemente tienen el mercado y quieren algo que merezca la pena presentar. Todos venden el mismo arreglo; Nova es lo que hace que sobreviva a la entrega.
Ya diagnosticas por qué se atascan los equipos y diseñas la solución. Nova es donde esa solución se instala y sigue funcionando: justo la parte que tus clientes te dicen que nunca sobrevive a tu marcha.
Sabes cómo debería funcionar una empresa de tu sector porque llevas una. Empaquétalo como procesos que tus colegas puedan comprar, seguir y quedarse, y conviértete en quien fijó el estándar.
Tienes la relación y la confianza, y ninguna intención de implantar software. Haz la presentación y quédate al margen de la ejecución: Nova y un partner certificado se encargan del resto.
No estás añadiendo una línea de negocio. Estás añadiendo lo que hace que la que ya vendes aguante después de cobrar la factura.
Pon tus números. Tu tarifa de consultoría y lo que cobras por un paquete de procesos son tuyos, Nova no toca ninguno de los dos. Los dos bonus los fijamos nosotros, así que ahí solo se mueve el volumen.
40.900 $ más con el mismo trabajo de cliente.
Los bonus se pagan 45 días después de que Nova reciba el pago verificado del cliente. Las cifras son orientativas, no una previsión.
Cobra tu tarifa de siempre por el mapeo de procesos, la formación del equipo y la arquitectura. Cada céntimo es tuyo, igual que cada venta de procesos.
Nada que comprar por adelantado y ninguna cuota de plataforma.
No hay nada cerrado por defecto. Si quieres un acuerdo en exclusiva, se puede hablar.
Una operación al año o veinte: las condiciones son las mismas.
Nova entra en tus llamadas de validación técnica y de arquitectura.
Formación en la metodología de Nova para que dirijas implantaciones con seguridad.
Ocho años de procesos entre departamentos que ya funcionan en empresas reales.
Entornos listos para adaptar a tu método en vez de empezar de cero.
Nova entra en tus llamadas de validación técnica y de arquitectura en las oportunidades clave.
Posicionamiento, presentaciones y un entorno que puedes enseñar a un cliente.
Dinero por operaciones que califican y equipos que convierten, además de tus honorarios.
Una conversación corta sobre tu negocio, tus clientes y qué vía encaja.
Fórmate en la metodología y en la plataforma, y accede a la biblioteca de procesos.
Convierte tu método en un entorno de Nova preconfigurado que puedas vender.
Nova entra en tus llamadas de validación. Los bonus se pagan 45 días después del pago verificado del cliente.
Depende de qué parte hagas. Si vas a implantar los procesos y formar al equipo del cliente, sí necesitas moverte con soltura con el software, conocer Nova y saber pensar un proceso como Nova lo estructura. Nuestra formación cubre eso y es corta a propósito: la mayoría la termina en unas pocas horas.
Te lo digo claro para que veas si encaja: si ya te manejas a gusto con herramientas como Asana, Miro o Typeform, esto te va a resultar familiar enseguida. Si no son las herramientas en las que vives, cuenta con dedicar tiempo real de práctica en la plataforma antes de ponerla delante de un cliente. Y si prefieres no tocar la implantación, para eso está la vía de conectores: tú haces la presentación y Nova con un partner certificado se encargan de ejecutarla.
La mayoría de nuestros partners no son revendedores. Son expertos en operaciones y consultores, gente que está fijando el estándar de cómo se trabaja en su sector, y autores que han creado una metodología o una herramienta y quieren una versión lista para usar que una empresa pueda poner en marcha de verdad. También tenemos revendedores, y es una vía perfectamente válida; simplemente no es la habitual.
En cualquier caso, sigues vendiendo lo tuyo a tus tarifas. Nova es el motor que hace que se quede, y no se lleva nada de tus honorarios.
Sí. Pones el precio a tus procesos y a tu consultoría como quieras, y te lo quedas todo. Hay partners que venden procesos desde 100 $ hasta 25.000 $ o más, según cuánto de su método haya dentro. Si eres experto en operaciones o tienes tu propio método o proceso, lo que vendes es tu paquete a tu precio, no el nuestro.
Los únicos números fijos son los dos bonus que te paga Nova: 1.000 $ por operación de implantación que califica, donde nuestro equipo hace la implantación y la formación, y 150 $ por cada equipo de más de 20 licencias que convierte.
Eso lo vemos juntos en la llamada, porque depende del alcance. No es lo mismo que lo use una sola oficina de la franquicia o una unidad de negocio, que un grupo que quiere implantarlo en todas sus oficinas: cambian las condiciones, los tiempos y quién se encarga de la implantación. Tráenos el caso y lo dimensionamos contigo.
Tu dinero no depende de eso. Los bonus se pagan sobre el pago verificado del cliente, 45 días después, y las ventas de procesos son tuyas sin más, así que ninguna de las dos cosas depende de lo que decida el cliente doce meses más tarde.
Aun así merece la pena cuidar las renovaciones, y los partners que mantienen a sus clientes suelen hacer lo mismo: se quedan cerca durante los primeros 60 días y hacen seguimiento con la frecuencia suficiente para detectar dónde hay que ajustar un proceso antes de que nadie se frustre con él. De ahí sale además la mayor parte de sus ingresos recurrentes. Un proceso montado en enero no encaja con la empresa de diciembre (los equipos se reorganizan, la gente se va, las prioridades cambian), así que venden la optimización y mejora de procesos como servicio continuo: revisan lo que ha pasado durante el año y rehacen los procesos a partir de ahí.
Basta con una llamada corta para elegir tu vía y empezar a montar tu primer espacio.